domingo, 30 de junio de 2019

A PROPÓSITO DE DOCTOR

POR SENEN GONZALEZ VELEZ.

Desde que empece a tener uso de razón, escuche  la palabra doctor, y siempre fue usada como un titulo de reconocimiento  al desconocimiento. Aclaro. Toda aquella persona que se encontraba con alguien bien vestido, o extraño para su primera impresión visual,  entonces le colgaban el titulo de Doctor. Eso significaba  respeto, consideración y reconocimiento hacia un estatus intelectual diferente, sin saber  aun que grado de preparación tenia esa persona. Era como  la salida  para enfrentar esa incógnita.. Algunas veces, se le veía como una especie de autoridad.  Al lado ese titulo, estaba el de DON, que  representaba una dignidad, y  esa encerraba influencias, poder, respeto. En  la Ignorancia popular,  doctores eran todos, hasta los mismos ignorantes  que no tenían un  ápice de conocimientos básicos escolares, pero tenían plata. Hoy, sigue siendo  igual, y peor, porque todo aquel que llega a una representación popular, le dicen Doctor, y lo grave es que se lo creen y se molestan cuando le dicen, señor o  DON. En una ocasión un gran amigo manizalita, inteligente y culto , ademas canta muy bien, le llamo el Tenor de las américas, lo vi indignado con alguien que le dijo: Mire Doctor  Carlos Castro. Y.. este no lo dejo terminar, cuando le respondió, no mejoda señor,  mas doctor es usted, Carajo... pues!. Ante  tan desproporcionada reacción, le pregunte: ¿que paso?  --Sonriente me contesto, amigo, hoy , hasta un HP, le dicen Doctor.
El país esta lleno de doctores sin títulos, y los Dones, se han acabado, porque entre Doctor y Don, distan profundidades. Se puede tener un Don al lado de un Doctorado, pero no todas las veces el Doctorado, está acompañado de un Don, de ahí tantos doctores mal educados. Estando en mi finca TIMBORÓ, Turbaco, a las tres de la mañana, se presento un campesino, que cuidaba una finca  a un kilometro monte adentro de la mía. Al ver la emergencia, conduje me jeep Willys, y  me adentre hasta su casita de palma y bahareque, para darle la mano al vecino. Pensé que la urgencia, no era de un parto, sino de cualquier otra cosa.  Cuando la joven  me vio entrar dijo: Hay Doctor ayúdeme, con lagrimas de dolor.  Jamas había atendido un parto como abogado. La lleve al puesto de salud, y allá estaba de turno, el Doctor Hugo Espinoza Paternina. Cuando el medico Espinosa Paternina la revisó, le pregunto: ¿Quien te atendió? Ella dijo: El Doctor Senen Gonzalez. Este querido amigo, colosuano le respondió: Estabas en las mejores manos:   Conclusión, no había manera  de convencer a esta joven que yo no era medico, y que por lo tanto jamas podía formular, ni menos chequear su estado físico.  Doctores hoy, ni los de la "Santa Madre Iglesia". sengove-

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