POR SENEN GONZALEZ VELEZ
Estamos acostumbrados a oír, sobre las dos caras de la moneda. Su significado refleja igualdad de anverso y reverso, porque el valor intrínseco de ese metal, ahí representado, es invariable, único. O es cara o es sello, pero valen igual. En Colombia desde hace muchísimos años, se contraía el concepto de peso y medida moral, representados en sus reales caras y principios, que hoy, para graficarlas, las represento de la siguiente manera: El ser honorable, al lado del que nos deshonra, por corrupto y la Colombia que nos entristece, por ser una patria socialmente ignorada. Estas tres caras, componen la realidad socio económica del país, por la cual debemos luchar incansablemente, a sabiendas que la tarea, es igual a la lucha entre el bien y el mal, que para desgracia nuestra, mas fuerza tiene esta ultima, sobre la primera.- No hay una institución en el país, sin excepción, que no este contaminada por corruptos, inclusive, manejada por estos. La sucesión de mandos, o representaciones del orden popular, están orientadas en igual norte: enriquecerse en el cuarto de hora que tienen. Ese absurdo criterio, ha subdivido el país, hasta en sus derechos fundamentales consagrados en la Constitucion Nacional, que si bien es cierto, otorga equilibrio, al practicarlos, se volvieron letra muerta-o aplicables solo para los de ruana o abarcas. De ahí las, abismales diferencias, que abren una brecha espantosa, que se manifiestan en polarizaciones y odios viscerales, que crean violencia y lucha de clases, especialmente esta ultima, que es el caballito de batalla de la bien o mal llamada izquierda, o comunista , o socialista, como le quieran llamar.. No es igual un rico adscrito a una entidad prestadora de servicio de salud, que una persona de clase media, a la que le bailan el indio, para atenderla y otro tiempo mas para darles las medicinas. El pudiente, en el peor de los casos se paga el servicio y nada pasa, el pobre o no influyente, le toca pasar el océano a remo, de madrugada y a pleno sol. Esta apreciación, no tiene color político, solo tiene su curul, en los buenos sentimientos y en el principio de equidad, y nada mas, no son principios de la izquierda, sino del sentido común.. Estas instituciones, se han convertido en fabricas para enriquecerse, a costa de un pésimo servicio, con excepciones que para este caso si la hay. Si nos paseamos por los salones de la justicia, sus jueces y magistrados, algunos de estos, apenas alcanzan un lánguido reconocimiento a su figura. De ilustres, solo el Hidalgo Quijote de La Mancha, porque hoy, al igual que muchos notables, son considerados una "caterva de vencejos"!. Ya dejaron de ser dignidad!, porque la contaminación, les arrebato el titulo que los hacia respetables!. Si nos adentramos en el alma de la institución policial de la nación, es de lamentar que las cosas buenas que ha hecho, las empañen las malas, hasta descalificarlas injustamente. No escapa el Ejercito, que justo o injustamente, se le han achacado responsabilidades en sus procederes que desdibujan su credibilidad hasta ponerla en tela de juicio en el concierto internacional. Y... ¿que decir de la institución insignia del país, nuestra querida Armada Nacional, representadas por infantes y hombres de mar? Tampoco escaparon de los tentáculos de la corrupcion. A todos los ha tocado el narcotrafico, humillando a quienes patrioticamente dejaron su estela de honradez y sabiduría, que poco vale, ante algunos vividores, y bebedores, que hacen de la responsabilidad que moralmente tienen como veteranos en uso de buen retiro, para aportar sus sabias experiencias, prefiriendo aprovechar el momento, para contar nimiedades viciosas, remembranzas de hazañas, mas de faldas que de mar, ignorando la defensa de la soberanía nacional. - Si se trata de política, no es otra cosa que la lucha entre cangrejos metidos en olla de aluminio, en que solo se escucha el sonido de las uñas de sus largas patas, y la lucha por llegar a la cima, a la que jamas llegan por la competencia interna desleal, que causan sus ambiciones. Mientras, el pueblo que los eligió, quedan como majaderos a la espera del milagro. El sector educativo es fuente de enseñanzas de para dividir y reinar. Los lideres, confundieron su misión esencial, de ahí, la inseguridad en que viven. La explotación de las riquezas del suelo colombiano, es semilla de venganzas y odios, eso es lo que se siembra. Todo parece un gran complot, dividido por capítulos para desencuadernar la nación y su estado de derecho. Los bancos del país, representan el perfil hipócrita de la nación: te reciben y te prestan con sonrisas, pero si te atrasas te quitan hasta la piel. No tienen sentimientos, tienen ambición.. Las empresas de telefonía móvil, nos descrestan con sus planes leoninos. Los servicios públicos, en manos extranjeras, es un modo de beneficio colateral de algunos pocos, por eso, no los pueden reemplazar, amen, de que como en los tiempos de la colonia, todo se lo llevan a sus países. La iglesia, todas sin excepción, se apartaron de su misión real, la de predicar el evangelio del reino, para darle supremacía al de la prosperidad. Y...algunos curas y pastores, se convirtieron en terroristas de verbo, son incendiarios, y algunos degenerados. Donde pongas el ojo, encuentras los focos de la corrupción o las rémoras pegadas a sus barrigas. Hasta la naturaleza humana, no se salvo de ser impactada por las aberraciones sexuales. La prensa, los medios, todos, son cómplices de esta sociedad que va camino a perdición total. ¿Que nos toca hacer? - Recurrir a las urnas para derrotarlos. Ya llegamos al punto siguiente: O ESTAMOS CONTRA LA CORRUPCIÓN, O APARECEREMOS COMO PARTE DE ESTA. Si es así, es preferible estar muerto. Sengove.